Atendemos familias

Las familias son atendidas en el Centro de Salud Comunitaria a partir de un niño, niña o adolescente que es derivado a tratamiento por alguna institución a la que pertenece (habitualmente los colegios), y/o en algunos casos, por demanda espontánea de los propios padres. Lo que se les ofrece a las familias es un proceso preliminar de entrevistas que permitan reconstruir la historia del niño, niña o adolescente derivado a atención y la dinámica familiar donde surge este comportamiento sintomático, de modo que pueda ofrecérseles a los adultos responsables un trabajo en relación a sus habilidades parentales o una psicoterapia, en caso de que ésta aparezca como una necesidad derivada de las entrevistas preliminares.


La manera en que una familia se organiza y la particular forma en que se materializa su dinámica en un cuadro sintomático hace particularmente relevante separar a los padres del niño, niña o adolescente durante todo el proceso diagnóstico. La posibilidad de ver al niño o al joven en su entorno natural (juego, comunidad) permite contextualizar el guión familiar ofrecido por sus padres o adultos responsables. Por otro lado, en estas entrevistas diagnósticas con los adultos se indaga en un guión familiar que incorpora a las familias de origen de los padres y las fantasías parentales en las que opera la crianza. Aprendemos a ser padres desde la experiencia de ser hijos, imitamos a nuestros padres aunque nos propongamos lo contrario.


Lo que opera en la puesta en escena del guión familiar es la trama de identificaciones y significantes que ofrecen posibilidad de existencia a las singularidades y el trabajo con las familias apunta específicamente a eso: posibilitar el acceso a una singularidad (a muchas singularidades) sin que implique el sacrificio de ninguno de los miembros del sistema familiar en el transcurso.


Confianza Lúcida

La confianza lúcida es un logro que refiere a la construcción del guión que sostiene el síntoma que origina la derivación de la familia a atención psicoterapéutica. Este guión no es un relato lineal ni simple de obtener, ni tampoco está en el saber profesional. Es algo que habla el niño o la niña a través del juego, los jóvenes a través de la experiencia comunitaria y los adultos en la historización de la crianza, la de su hijo, y muchas veces la propia. Todo esto combinado permite encontrar el sentido que aclara al síntoma que los aqueja, y más aún, abre camino a una terapéutica eficiente. En este sentido, la confianza que se busca se relaciona con la complicidad de un equipo trabajando para encontrar sentido, donde todos están implicados de alguna manera en aquello que le sucede al actor que sobresale en la trama, y que lo justo consiste en desasirlo de ese protagonismo en tanto sintomático y disfuncional para situarlo en la expresión liberadora.



Derechos Humanos

Similar a lo que ocurre en la confianza lúcida, se trata de aplicar derechos humanos básicos a la escucha psicoterapéutica: el derecho a ser oído, a la responsabilidad legítima, a un trato justo y digno. La posición del niño-síntoma (o del adolescente sintomático) refiere a una responsabilidad injustamente situada sobre un niño, niña o joven en tanto no logra expresar algo que ocurre en su sistema familiar o en relación a su escolaridad (o en cualquier otro escenario donde se esté expresando la conducta).

El sentido que se articula a partir de la atención familiar viene a revertir esa injusticia aclarando y resignificando los comportamientos sintomáticos, pero sobre todo, posibilitando una reconfiguración familiar que potencia el desarrollo de sus integrantes, su libertad, autonomía y capacidad de vincularse.


Capital Social

Finalmente, el incremento del capital social es precisamente el proceso a través del cual una atención familiar logra su cometido: liberar lo que está amarrado en un comportamiento sintomático y que sitúa a las personas en una confrontación a ciegas.

Los vínculos que se generan entre los terapeutas que atienden a los niños y niñas, a los jóvenes y a los adultos responsables son la piedra fundacional de la reconfiguración en los vínculos y la comunicación que los propios miembros del sistema familiar sostienen. Dicha reconfiguración constituye el aumento del capital social primario para el sistema familiar, y que encuentra en las comunidades que se desarrollan al interior del Centro el espacio para continuar aumentando en nuevas redes y oportunidades de relación que enriquecen las posibilidades de desarrollo y bienestar familiar.


Atención de familias

Atención de familias

Atención de familias

1.212

Beneficiarios atendidos.

381

Beneficiarios en el 2017.

3

Establecimientos educacionales con convenio.